With the first pick in the 2018 NBA Draft… Luka Doncic

Tras el Eurobasket parece más evidente, si cabe, que Luka Doncic se ofrecerá para ser elegido en el Draft 2018 de la NBA. Mucho se está hablando en Estados Unidos sobre un draft con jugadores con gran potencial y, actualmente, todas las webs especializadas sitúan al esloveno entre los cinco primeros elegidos, pero ¿debe ser número 1?

Durante estas últimas dos semanas hemos podido ver a Doncic en otro ambiente, con otros compañeros, diferentes rivales y un rol más importante que el que ha tenido hasta ahora en el Real Madrid, y ha defraudado a pocos o a ningunos. Su nivel ha sido de sobresaliente durante todo el campeonato, lo que le ha permitido formar parte del mejor quinteto del torneo junto a Dragic, Shved, Bogdanovic y P. Gasol, que no es poca cosa. Es entonces cuando han vuelto a saltar los titulares sobre su más que posible marcha a la NBA el próximo verano pero, sobre todo en Estados Unidos, no todos apuestan por él como número 1 del draft. Yo me voy a posicionar.

Luka Doncic debe ser el primer elegido en el Draft 2018, sin duda, sin discusiones, os diría que me dan igual los universitarios americanos que se postulen para esta elección, me da igual cómo se llamen, lo que midan o si la meten hasta de espaldas, el esloveno es la mejor opción para el equipo que elija en primer lugar.

Hay una diferencia enorme entre Doncic y los mejores situados para ser número 1 (Michael Porter, DeAndre Ayton, Mohamed Bamba y Marvin Bagley), y es que estos cuatro jugadores, los cuales, por cierto, tienen pinta de tener un gran futuro en la NBA, solo han jugado en la universidad, incluso el último de ellos ni eso, puesto que es de la misma edad que Luka, por lo que no tienen ninguna experiencia en el baloncesto profesional. Cierto es, del mismo modo, que la liga universitaria en EE.UU. no es ninguna “bacalá”, sino que está muy cerca de la profesionalidad, pero es muy distinto a jugar en las grandes ligas europeas.

Lo que lleva demostrando Doncic durante los últimos 2 años, siendo una pieza muy importante en uno de los mejores clubes de Europa, sino el mejor, es algo que no pueden tener el resto de sus competidores en el draft. Voy más allá, Luka tiene más experiencia jugando a alto nivel que Brandon Ingram o Buddy Hield, quienes fueron drafteados en 2016, por lo que solo llevan un año, y la misma que jugadores ya contrastados como Karl-Anthony Towns o D’Angelo Russell. Incluso, podríamos llegar más lejos. Doncic ha jugado partidos muy trascendentales como finales de Liga Endesa, Copa del Rey, Eurobasket o una Final Four, momentos que no han podido disfrutar muchos jugadores de la NBA que, tras varias temporadas en la competición, ni siquiera han entrado en playoff.

No me atrevería a decir que el esloveno va a ser mejor jugador que cualquiera de los que le acompañarán en su draft, pero tampoco peor. Luka Doncic ya sabemos lo que puede aportar a un equipo con tan solo 18 años, los demás serán una incógnita hasta que no lleven varios años en el baloncesto profesional. Estoy seguro que nos reiremos mucho en España cuando en la liga americana llamen rookie a Luka, cuando digan que está nervioso por lanzar sus primeros tiros libres en la NBA o que pecará de novato en alguna jugada, va a ser muy gracioso, sí.

En Estados Unidos, tengo la sensación, que no son muy del gusto de considerar a los jugadores europeos a la altura de los americanos, pero supongo que conforme se acerque el próximo verano, recordar que todavía le queda un año a Luka siendo muy protagonista en el Real Madrid, los General Manager de las franquicias con opciones de elegir primeros lo irán teniendo claro, el primer nombre que debe pronunciar Adam Silver, sea cual sea el equipo, tiene que ser Luka Doncic.