Y Mirotic fue repudiado en la que fue su casa

Se produjo el día en que Mirotic pisó la pista de la que había sido su casa unos cuantos años y se encontró con la dura realidad que le espera cada vez que visite el WiZink Center.

No sabíamos qué iba a pasar con la llegada de Mirotic para jugar su primer partido de azulgrana y se lo decimos por una razón fundamental, el rival no era el Madrid y podíamos prever que la cosa no iba a ser tan tremenda como en realidad fue.

No obstante, algo empezamos a barruntar cuando, inclusive antes de que la presentación empezara, ya había cierto run-run en el Palacio y que tuvo su primer cenit cuando el speaker anunció su nombre por megafonía para salir por el tunel de vestuarios, una ensordecedora pitada resonó y, quizá no tanto por la intensidad, que también, sino por el sostenimiento que se mantuvo en el tiempo durante unos eternos segundos.

A partir de ahí, el concierto de pito no tuvo límites cada vez que la pelota pasaba por su mano, casi podríamos decir que, aunque nos pueda parecer que los profesionales están por encima del bien y del mal, que le pasó factura en la primera parte al montenegrino acumulando varios fallos que, para mayor cachondeo de la grada, originaron gritos de MVP, MVP, en la grada, por parte de ese mismo público que, hace unos meses, vestía con orgullo camisetas de la NBA con su nombre a la espalda.

La cosa llegó a unos extremos que ya no hizo falta que tocara el balón, solo con ser cambiado, bastaba para alterar al público y que llevó, indefectiblemente, a que algún miembro del banquillo blaugrana se diera la vuelta para recriminar la actuación de los aficionados más próximos y que originó un leve altercado, afortunadamente sin consecuencias.

El fin de fiesta fue cuando Movistar habló con él al final del partido, justo enfrente del fondo donde se encontraba la afición madridista, ya se pueden ustedes imaginar lo que pasó sin necesidad de que le digamos nada.

Finalmente, Mirotic cuajó un excelente segunda parte para acabar con una tarjeta de 14 puntos y 5 rebotes, siendo el máximo anotador del encuentro en lo que supuso la primera victoria del FC. Barcelona  por 71-65, a la espera de lo que suceda en el Real Madrid – Montakit Fuenlabrada, pero, más allá de resultados, rivalidad y demás historias, Nikola ha ganado su primer título oficioso de la temporada, desbancar a Ante Tomic como el rival más odiado por la afición madridista y eso, después de tanto años de liderato por el jugador croata, tiene su mérito.

 

 

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